viernes, 2 de mayo de 2008

Sydney, la ciudad más conocida del país, la más fotografiada y la más visitada por los turistas. No tiene la autenticidad de Melbourne, precisamente por la cantidad de turistas que encuentras por las calles, pero lo que sí podemos asegurar es que cuando vas paseando por Circular Quay y aparecen el Harbour Bridge y la Opera House al fondo, gastarías todos los carretes de fotos que te cayeran en las manos (suponiendo que llevásemos cámara con carrete...).

Calles anchas y grandes parques, gente de arriba a abajo todo el día, mucho ejecutivo y más guiris, restaurantes con glamour, pubs irlandeses, cafeterías, tiendas de souvenirs... Todo se mezcla en esta ciudad de 4 millones de habitantes (casi un cuarto de la población de todo el país).

Un día estuvimos en la playa más famosa de Sydney para los surferos, Bondi Beach, a ver si había suerte y Gerard podía tomar unas clases de surf. Pero no hubo suerte, porque el último grupo ya había salido y además hacía un viento frío que hacía que no apeteciera demasiado quedarse por allí a tomar el sol... Ya habría tiempo más adelante, en Surfers Paradise.

En definitiva, Sydney es una ciudad completamente recomendable para pasar unos días, aunque sea para pasear y ver el ambientillo...

Eden

De Eden sólo pondremos la foto de la habitación del hotel (Comfort Inn Bayview). A primera vista, y después de ver el cartel "Motel" a orillas de la carretera nos asustamos un poco, pero la habitación era enorme, muy limpia y además nos dieron una cena que estaba buenísma. Total, que salimos de allí encantados!!


Delante del Museo de Melbourne, nos encontramos un parque precioso, sólo hay que ver la foto.

miércoles, 30 de abril de 2008



Este original monedero estaba enmedio de la calle. Pero no hubo manera de abrirlo!!!




¿Alguna vez alguien ha dicho que Correos va despacio? Yo sí, pero no me quiero ni imaginar cómo iba cuando tenían que repartir las cartas con estos carros!! Así iban a finales del siglo XIX...


Esta es la Flinders Station, una de las estaciones de tren principale de la ciudad. El edificio es impresionante lo mires por donde lo mires.

Arte en la calle. En Melbourne se celebra una de las carreras de caballos más importantes del mundo, incluso tienen un museo dedicado a lo caballos de carreras. Justo delante de la puerta nos encontramos con este.




Esta figura la teníamos casi en la puerta del hotel. No sé decir qué es, pero la verdad es que nos pareció muy original.





Y cada vez que pasabamos por aquí nos encontrábamos a estos 3 señores haciendo cola no sabemos para qué. Se supone que es para cruzar la calle, pero no los vimos pasar en ningún momento...

martes, 29 de abril de 2008


Una de las puertas del barrio chino, del que estábamos a un tiro de piedra.









Mientras esperábamos el autobús turístico (que en Melbourne es gratis), nos entretuvimos haciendo fotos al centro financiero de la ciudad.


Las vistas desde la Rialto Tower, uno de los dos edificios más altos de la ciudad, y en la que han puesto un mirador de 360 grados. El día no estaba muy claro, pero las vistas no tienen desperdicio.

Nuestro hotel, el Mercure Welcome, estaba situado (como ya nos estamos acostumbrando) en el mismo centro de la ciudad. Tenía una puerta por la Swanston St., que es la calle donde está todo el ambiente de la ciudad.
¿La habitación? Bastante sencila, la verdad; sobretodo el lavabo. Pero estaba limpio y eso es lo importante.

Llegamos a Melbourne, ciudad vital donde las haya. No hay muchas fotos que lo reflejen, y es difícil describirlo, pero es una ciudad donde no hay muchos turistas (al menos en comparación con Sydney), y que tiene una vida que te engancha.

Tranvías, artistas en la calle, mezcla de la aqruitectura más clásica con la más moderna.... Por todo eso, Melbourne es una ciudad que nos gustó muchísimo. Estuvimos 3 noches, tiempo suficiente para ver gran parte, pero aunque nos hubiéramos quedado otras 3, no nos habríamos aburrido...


Y para acabar, una señal que nos íbamos encontrando a la salida de cada mirador. Como es una zona por donde pasan muchos guiris y la mayoría no están acostumbrados a conducir por la izquierda, ellos te lo recuerdan...




The Twelve Apostles, la más famosas de las formaciones rocosas que hay en la Great Ocean Road.






London Bridge, como era antes de 1990.







London Bridge, como es después de que una parte del puente cediera a su propio peso.




Birds' Bay







Martirs' Bay







The Arch







The Arch

Entre Portland y Melbourne hay un trozo de costa que se llama Great Ocean Road, y que teníamos muchas ganas de hacer, ya que algunas de las fotos más típicas de Australia son de allí. La costa son acantilados enormes con playas paradisíacos debajo, y unas formaciones rocosas enmedio del mar que han sido esculpidas por el agua. Precioso. Cada 5 o 10 minutos en coche, teníamos que parar, porque hay miradores por toda la carretera. Sólo os voy a poner el nombre del mirador en cada foto (de una selección de todas las que hicimos), clickad encima de ellas para verlas más grandes, que vale la pena (aunque en muchas estemos nosotros).

Portland

De camino a Melbourne, hicimos noche en Portland, en el Mac's Bentinck Hotel. Las fotos que habíamos encontrado por internet daban un poco de miedo, porque es un edificio muy antiguo y parecía abandonado... Cuando llegamos la chica ya estaba cerrando, porque era muy tarde y no tenía ningún número donde contactarnos, pero nos atendió muy bien. La habitación, la de la foto (aunque no se ve muy bien). Muy antigua, con chimenea, el baño espacioso y muy bonito y bañera de hidromasaje!!
El edificio se construyó en 1860 (está totalmente reformado por dentro aunque conserva la decoración y yo diría que hasta los muebles), y en el comedor tienen fotos muy bonitas del pueblo en esas épocas.
Total, que estaba mucho mejor de lo que esperábamos (aunque a media noche nos despertamos dos veces con el ruido de nuestra ducha y al ir a mirar ni estaba encendida ni había nadie...)

Aquí están los canguros!! Hay muchas especies diferentes: Algunos grises, otros marrones; más grandes, más pequeños; también están los wallabíes, que son unos canguros pequeños con la cola rallada... Pero todos son igual de pacíficos y de bonitos.








Eso sí, si el canguro es hembra y tiene a su cría por allí rondando, es un poco más arisco y evita que te acerques a su cría... El de la foto de abajo tenía a su cangurito todavía formándose dentro de la bolsa, y cuando Gerard acercaba la mano
acariciándolo, subía la pata para evitar cualquier tipo de contacto con el peque.

No, no es un peluche... Es un koala de verdad!!! Nos tuvimos que esperar un buen rato para hacernos la foto, eso sí. Pero los koalas eran de los muy pocos animales que estaban en un recinto al que no se podía acceder, porque son muy delicados y no se les puede tocar así como así...



Y esto tampoco es un peluche (obviamente). Es un emú, pajarraco típico en Australia y raro donde los haya. Cuando levantaba el cuello era más alto que yo!! Y la verdad es que daba un poco de miedo, cuando le dabas de comer parecía más que te iba a atacar que otra cosa...


No me hagáis decir qué tipo de serpiente es porque entre las cerca de 30 que tenían allí no sería capaz de distinguirla. Pero la foto es buena, eh?







Un puerco espín!! En realidad es un tipo de puerco espín que se llama equidna, pero no deja de ser un puerco espín igualmente... Vale la pena verlos en movimiento porque andan muy raro!!


Un pajarillo de los muchísimos que había por allí. ¿Porqué hemos elegido esta foto y no otra? Porque es de los pajaros más coloridos que vimos.




Aquí lo tenemos: El famoso diablo de Tasmania, que visto de cerca no da tanto miedo como en los dibujos... Este se pasaba el día dando vueltas corriendo por el recinto.



También en Rundle Mall (entre los cerditos y las bolas gigantes) encontramos a esta niña que parece pasárselo bomba tirándose por el tobogán...






Delante del Festival Centre (Adelaide es famosa por sus grandes festivales) había una escultura rarísima compuesta por muchos triángulos de acero. Gerard, que es un artista en sí mismo, captó este reflejo del Parlament House en uno de ellos.


Y también delante del Festival Centre, este banco que es una obra de arte. Lo dicho, Adelaide nos encantó por el arte que se puede ver por sus calles y parques.

Estos cuatro cerditos tan graciosos están enmedio del Rundle Mall. Cada uno tiene su nombre y normalmente se portan muy bien. Apreciad bien las fotos, porque nos costaron mucho de hacer (había un par de niños por allí rondando que no hacían más que subirse encima de los gorrinos...)












Una fuente enorme en Victoria Square (el centro de la ciudad).







En Rundle Mall, muy cerca de la Adelaide Arcade, también encontramos esto: dos pelotas gigantes de acero. Si miráis con atención, nos veréis reflejados arriba del todo!!

El Adelaide Arcade, en el que entramos casi por casualidad es un edificio que fue construido en 1880 y el interior restaurado durante los años 60. Dentro hay un pequeño museo en el que hay unas fotos muy curiosas de todas las épocas, siempre con la fachada de la galería como elemento principal. Nos gustó su ambiente tranquilo.