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viernes, 2 de mayo de 2008


Éstas son un par de las muchas fotos que hicimos mientras cenábamos en el 360, uno de los dos restaurantes que hay en la Sydney Tower. Este restaurante tenía la particularidad de que iba girando, así que durante la cena
íbamos teniendo vistas de todas las partes de la ciudad. Muy bonito, la verdad. El edificio que se ve en la primera foto es el Queen Victoria Building, un centro comercial de las mejores marcas.



Qué se puede decir de estas dos maravillas de la arquitectura...

Si hay algo típico de Sydney (aparte de la opera y del puente) es el monoraíl!! Pues aquí tenéis una foto. No pasa por las zonas más turísticas, y es caro, pero es una forma bonita de ver la ciudad desde arriba...

Y otra cosa típica de los sitios donde conducen por la izquierda: En muchas calles, te avisan de que, cuando vayas a cruzar, mires primero a la derecha. Eso sí, de momento sólo lo hemos visto en Sydney...

Pero no sólo habían flores, también cascadas, pececitos, patos y lagartos de tamaño considerable. Aquí tenéis una prueba:



Ahí va otra de florecillas: En el Chinese Garden, que está en Chinatown, había un montón de flores y plantas típicas de China, algunas muy bonitas, la verdad. La primera foto es un bonsai que crece encima de una roca, como si fuera Montserrat!!





El mercadillo The Rocks Market, en uno de los barrios más antiguos y con más encanto de Sydney.





La Sydney Tower, con sus 305 metros, es el edificio más alto de la ciudad. Arriba hay un mirador y un par de restaurantes.








Bondi Beach, la meca para cualquier buen surfista que se precie. Si quieres olas, ves a Bondi Beach!!



Antes de llegar a la Opera nos encontramos con esta placita llena de estatuas y fuentes. Los dueños del Sydney Morning Herald se las regalaron al alcalde de la ciudad para celebrar el 150 aniversario de la primera publicación del periódico. Eso fue en 1831 (la primera publicación, se entiende).





Por fin, la Opera. Nos gustó muchísimo porque no es blanca: Es brillante. Todo el tejado está compuesto por miles de trocitos de cerámica que, cuando hace sol, reflejan la luz. En dos palabras: Im-Presionante.

Empezaremos con el hotel: The Grace. En el mismo centro, cómo no. A 10 minutos andando de la Opera House, a 5 de Hyde Park y al lado de la estación Centro del monoraíl. Un lujazo, vamos.
Además, como somos "lunamieleros" nos encontramos una botella de champán con dos copas a nuestra llegada. Todo un detalle.

Sydney, la ciudad más conocida del país, la más fotografiada y la más visitada por los turistas. No tiene la autenticidad de Melbourne, precisamente por la cantidad de turistas que encuentras por las calles, pero lo que sí podemos asegurar es que cuando vas paseando por Circular Quay y aparecen el Harbour Bridge y la Opera House al fondo, gastarías todos los carretes de fotos que te cayeran en las manos (suponiendo que llevásemos cámara con carrete...).

Calles anchas y grandes parques, gente de arriba a abajo todo el día, mucho ejecutivo y más guiris, restaurantes con glamour, pubs irlandeses, cafeterías, tiendas de souvenirs... Todo se mezcla en esta ciudad de 4 millones de habitantes (casi un cuarto de la población de todo el país).

Un día estuvimos en la playa más famosa de Sydney para los surferos, Bondi Beach, a ver si había suerte y Gerard podía tomar unas clases de surf. Pero no hubo suerte, porque el último grupo ya había salido y además hacía un viento frío que hacía que no apeteciera demasiado quedarse por allí a tomar el sol... Ya habría tiempo más adelante, en Surfers Paradise.

En definitiva, Sydney es una ciudad completamente recomendable para pasar unos días, aunque sea para pasear y ver el ambientillo...